ESCALAR PARA UNO
Cuando uno intenta explicar cuales son las motivaciones que nos impulsan a ascender(o subir montañas) normalmente nos encontramos frente a un inconveniente. Tanto para encontrar razones concretas como para ser comprendidos.
Es difícil para alguien que jamas estuvo en una cumbre comprender la amplia variedad de sensaciones que se sienten una vez allí. En mi opinión el montañismo tiene tres etapas, primero es el tiempo de soñar, imaginando todos los momentos que pasaremos en nuestra montaña elegida. Aquellos momentos de duro esfuerzo y tambien espacios de relax compartiendo un campamento en lo alto que nos invita a la reflexión y a la simple contemplación.
Segundo, la planificación, a veces un extenso tiempo en la ciudad organizando hasta el más minimo detalle junto a nuestros compañeros de aventura, donde ya se va delineando el grupo.
Y tercero, la ejecución, donde lo planeado se choca con la realidad. A cada momento resolveremos sobre la marcha las dificultades que el ascenso nos proponga.
Si despues de haber superado estas tres etapas nos encontramos sobre la cumbre, seguramente una gran alegría interior nos invadirá por haber realizado nuestro objetivo soñado, recordando todo el esfuerzo físico y mental que nos demando llegar allí, todas las privaciones e incomodidades padecidas. Todo por unos minutos en la cumbre, Alli nadie aplaude, nadie te entrega un trofeo, nadie te paga dinero y nada más. Todabía nos queda el peligroso descenso con nuestras últimas fuerzas, hasta la seguridad del Campo Base.
Tal vez la mayoria no entienda, es que el abrazo que te das con tus compañeros en la cumbre quedará grabado en tu corazón para toda la vida. Aun sin cruzar palabra. Aunque las únicas palabras que les digamos a nuestros compañeros sean FELIZ CUMBRE!!! FELICIDADES LO LOGRAMOS...???
Y si no pudimos llegar a la cumbre pero dimos todo lo que estaba a nuestro alcance, la sensación deberá ser la misma. La alegría de escalar deriva solo de disfrutar del transcurso, y no exclusivamente de la cumbre u objetivo propuesto. Así, nuestro objetivo será la íntima convicción por lograr una mayor superación personal,autoconfianza,autovaloración.
Encontraremos placer en las cosas simples. El duro esfuerzo se diluye tras la contemplación de un hermoso y desconocido paisaje. Una mera charla al atardecer, al abrigo de las inclemencias climáticas esperando nuestra oportunidad de avanzar...
Creo que el mejor escalador no es el que escala mas montañas, o el que sube la montaña más alta, sino aquel que disfruta lo que hace.
Sin lugar a dudas, despues de vivir una aventura de ascenso de montaña, hayamos llegado a la cumbre o no, REGRESAREMOS MEJORES PERSONAS...
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